Salud del perro: las peligrosas espigas

Estamos en verano y nuestro amigo de 4 patas no sólo tiene que enfrentarse a las pulgas, garrapatas, mosquitos y otros insectos, sino también a enemigos como las espigas o las semillas velcro.

Cuando las espigas están verdes no son peligrosas, pero cuando comienza el tiempo del calor y se secan es cuando pueden empezar a serlo. Estas plantas necesitan dispersar o propagar sus semillas lo más lejos posible para asegurar su descendencia y por eso se enganchan al pelaje de los animales. Cuando una espiga se engancha al pelo de tu perro y consigue entrar profundamente, penetra en la piel y puede llegar a ser muy peligrosa. Es muy molesta, produce dolor y puede producir inflamación e infecciones.

salud perros

Síntomas que te pueden hacer sospechar

El perro está nervioso, inquieto, intenta rascarse en la zona que tiene la espiga. Estornuda mucho si tiene la espiga en la nariz. Si es en una pata se lame o se muerde. A veces pierden el apetito, especialmente si la tienen clavada en la boca o en la nariz. Ante cualquier síntoma de este tipo no conviene perder tiempo y acudir urgentemente al veterinario. Las espigas se pueden clavar en cualquier parte del cuerpo pero hay zonas que pueden ser mucho más dolorosas y peligrosas.

Casi todos los síntomas suelen aparecer repentinamente después de un paseo con el perro, especialmente en zonas con espigas con semillas tipo velcro. Si las descubrimos a tiempo, podríamos prevenir todo el daño que provocan. Por eso es importante observar al perro después de un paseo, cepillarlo, tantearlo tocarlo, mirarle las orejas y controlar un poco todo su cuerpo.

Las zonas más comunes son: los oídos, la nariz, los ojos, entre los dedos y los genitales.

Bienestar animal

Los oídos

Cuando una espiga se encuentra en el oído suele estar en su interior. Es típico que si tienen una espiga en el oído sentirán dolor si le tocamos la oreja y uno de los síntomas que manifestará será sacudir constantemente la cabeza e incluso tener la cabeza de lado. También lo podemos notar porque la oreja que está afectada la tienen más baja y si no se quitan estas espigas puede llegar a producir una inflamación del oído y una otitis. En casos muy extremos las espigas pueden llegar a perforar el tímpano. Esta molestia provoca que el perro se rasque constantemente la oreja, pudiéndose observar un otohematoma y producir sangrado.

Los ojos

Una espiga en el ojo es algo muy molesto y doloroso para nuestro perro porque con el parpadeo produce un roce que irrita. Las espigas pueden alojarse entre el globo ocular y el párpado, en el lagrimal, o en el tercer párpado. El síntoma más común es que suelen tener el ojo cerrado, y les lagrimea y supura. Cuando se rascan o intentar frotarse el ojo pueden complicar la situación empujando la espiga, y que termine provocando un daño en la córnea. Por eso, si nuestro perro tiene una espiga en el ojo, es necesario llevarlo al veterinario urgentemente para evitar males mayores, porque la salud de su vista está en juego.

La nariz

Puede ocurrir muy fácilmente que nuestro perro, que continuamente lo olfatea todo, termine introduciéndose una espiga en la nariz. Podemos sospechar cuando vemos que el perro estornuda frecuentemente, le pica e intenta rascarse la nariz y el morro con sus patas. También podemos ver que aparece un exceso de mucosidad, incluso sangre. No es recomendable que intentes tú mismo quitarle la espiga de la nariz, porque es una zona muy delicada. Es mejor ir al veterinario, porque en muchos casos tendrá que sedarlo para poder quitársela. No cometamos el error de creer que se le quitará sola, al contrario, puede provocar una infección que complicaría más la situación.

La boca

Si nuestro perro ha cogido una espiga con la boca se la podría clavar en la encía, la lengua o los laterales de la boca. Pero más grave sería si el perro hubiese tragado la espiga clavándose en algún punto de la mucosa del tubo digestivo. Los síntomas son que el perro tendrá dolor, babeo, se sacudirá la cabeza, tendrá dificultad para comer y beber o no querrá comer. En este caso como en los demás, lo mejor es ir urgentemente al veterinario.

Las almohadillas y las zonas interdigitales

Los perros no usan zapatos como nosotros, por eso sus patas están en contacto directo continuamente con el suelo. Las patas son el lugar donde más frecuentemente pueden clavarse las espigas, los velcros y otras tantas semillas punzantes. Lo típico es que la espiga velcro se clave entre los dedos. Nos damos cuenta fácilmente porque nuestro perro comienza a cojear y a veces no quieren apoyar esa pata. Si la vemos a tiempo, basta con quitarla. Si no nos damos cuenta y la espiga comienza a penetrar en la pata, veremos que se lamerá y morderá. Tendrá dolor, y con el tiempo veremos un absceso purulento. Es muy probable que el veterinario tenga que hacer un pequeño corte para retirar la espiga en su totalidad y tratar la infección. Es importante que el perro use algún vendaje protector para proteger la herida que queda.

En los genitales

Si una espiga se le enganchara en el pene o la vulva, tendría dificultad para orinar e incluso podría desarrollar infecciones urinarias, y también fístulas que podrían provocar secreciones purulentas, es decir, de pus.

 

Consejos para prevenir los efectos de las espigas y los velcros

Por supuesto, las espigas no son un problema de los perros de ciudad o que viven en un piso. Incluso los parques de las ciudades están muy bien cuidados y no suele crecer esta maleza de forma salvaje. El problema se presenta cuando llevamos a un perro de ciudad al campo.

bienestar animal

  1. Evitar pasear a los perros por zonas que estén muy secas y con gran concentración de espigas o velcros.
  2. Como norma fija, después de cada paseo, cepillar a fondo todo el cuerpo del perro.
  3. Es fundamental revisar el cuerpo de nuestro compañero al completo después de cada paseo, sobre todo controlando las zonas más sensibles: las patas, entre los dedos, las uñas, la parte interior de las almohadillas, el espolón y por supuesto ojos, orejas, boca y genitales. Se debe tener más control en perros de pelo largo porque es más fácil que se le clave una espiga y no la veamos.
  4. Es aconsejable recortar un poco el pelo de las patas y también el pelo que crece entre las almohadillas. También se puede recortar el pelo del interior de las orejas especialmente en perros que tengan mucho pelo.
  5. Si es un perro de pelo largo, en verano se le podría cortar, pero yo personalmente no aconsejo cortarles el pelo a ras de piel, porque les protege de los rayos directos del sol, y con el sol de España en verano no se juega.
  6. Si al regresar de un paseo detectas algo raro en tu perro, como inquietud, nerviosismo, picores, inclinar su cabeza, estornudos… consulta inmediatamente a un especialista.

Como consejo para las épocas de calor, no saques nunca a tu perro a caminar en las horas de pleno sol. Lo mejor es por la mañana temprano o al atardecer. Disfrutemos mucho los paseos con nuestro mejor amigo, pero tengamos en cuenta todos estos peligros.

 

www.laravital.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

* LaraVital utiliza estos datos solo para gestionar los comentarios porque así nos lo indicas al dar tu consentimiento expreso. Los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de 1and1 (proveedor de hosting de www.lupoblog.com). Puedes consultar su política de privacidad. Por supuesto puedes ejercer tus derechos a acceder, rectificar, limitar y suprimir tus datos.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies