Cómo ayudar a tu perro si se asusta con los cohetes

Los cohetes y petardos no suelen ser de buen agrado para los perros. Seguro que muchos de vosotros teméis la llegada de cierta época del año donde los cohetes son los protagonistas de las fiestas y os preocupáis por el bienestar de vuestros peludos en esos momentos. ¿Por qué les genera este hecho tanto estrés? Y lo más importante, ¿qué podemos hacer para calmarles? Os respondemos a estas preguntas en este post.

 

perro asustado por los petardos

El hecho de no saber de donde viene el ruído, genera al perro un estrés terrible

 

Para empezar, seguramente sabéis que el oído es uno de los sentidos más desarrollados del perro y son capaces de oír frecuencias imposibles de detectar para el ser humano. Su sistema auditivo es muy sensible, lo cual hace que respondan muy positivamente a sonidos tranquilos y agradables, pero, por otro lado, se sienten muy molestos con los ruidos fuertes. En el caso de los cohetes, el perro no sabe el origen del ruido, y debido al fuerte estruendo que generan, les hace sentir miedo o tensión. Muchos entran en pánico, sufren ansiedad, tiemblan, permanecen inmóviles, ladran o incluso hacen sus necesidades en ese momento.

Cada caso es particular, debido a que entran varios factores en juego y se merece un caso de estudio para poder mejorar esta situación de confusión ante la presencia de cohetes o ruidos muy fuertes.

En general podemos adoptar unas medidas que les ayuden a relajarse, como buscar una habitación tranquila, poner música, bajar las persianas, o dar un paseo alejándonos del lugar.

 

Perro con miedo a los cohetes

Si el perro busca protección o caricias en nosotros, lo mejor es ofrecérselas

 

Pero existen otros métodos que pueden ayudarnos a superar estos momentos.

 

Uso de fármacos

En la actualidad se suministran fármacos bajo supervisión del veterinario que intentan paliar esta situación de estrés. Este tipo de relajantes han ido evolucionando y se han realizado muchos estudios para probar su eficacia. Recientemente se está hablando de que este tipo de tratamientos muestra una buena eficacia desde la perspectiva exterior, pero internamente sus efectos no lo son tanto. La percepción del sonido y del miedo de los pacientes no desaparece realmente a pesar de usar el fármaco. El perro sigue teniendo miedo: simplemente su cuerpo es físicamente incapaz de reaccionar.

 

Mutt Muffs

Las llamadas Mutt Muffs son unas peculiares orejeras para nuestros peludos que les aíslan del sonido. Se pueden ver varias fotos en internet de perros con ellas puestas,  algunas de ellas tomadas durante viajes en avión para ayudar al oído durante los cambios de presión. Este accesorio necesitará de práctica y paciencia para que el perro se acostumbre a ellas.

perro con mutt muffs

Las orejeras Mutt Muffs aíslan al perro del ruído ( Fotografía de http://www.safeandsoundpets.com)

 

Thunder-Shirt

Otro accesorio, más sencillo de utilizar, es una prenda muy parecida a una camiseta para perros. Su nombre comercial es Thunder-Shirt y su particularidad es que se ajustan al cuerpo del perro ejerciendo cierta presión. De este modo se genera un efecto tranquilizante con el que podemos combatir momentos de estrés.

Thunder Shirt

La camiseta Thunder Shirt ejerce presión y eso les tranquiliza. (Fotografía de www.thundershirt.co.uk )

 

Utilización de alcohol: ¿quizás una alternativa?

Un método que ha creado mucho revuelo para tranquilizar a los perros con mucho miedo es la utilización de alcohol. Si buscamos en internet acerca del alcohol y los perros, pronto nos daremos cuenta de que siempre se encuentra en la lista de substancias prohibidas. Es totalmente cierto que la utilización del alcohol en grandes dosis puede provocar graves consecuencias al igual que en nosotros, los humanos. Este método alternativo no consiste en crear una adicción en nuestro perro, ni fomentar un estado de embriaguez. Es una alternativa nueva que nos hemos enterado y si lo utilizamos en una manera cuidosa quizás es una solución para nuestro peludo.

 

Pero debemos estudiar cada caso en particular y por supuesto contactar con profesionales que nos puedan ayudar. Hay casos en los que caricias o incluso con el contacto físico podemos ayudar a nuestro perro a tranquilizarse y pasar el mal trago que le suponen los cohetes. Otros en cambio necesitan de métodos más trabajados que nos lleven más tiempo, pero que al fin y al cabo funcionan de una forma natural.

En el equipo de perros de la familia de Luposan-Ibérica vemos también comportamientos diferentes: algunos están asustados y otros relativamente relajados. Osa, una mastín, ladra mucho y se siente perdida porque no ubica la fuente y la razón de los ruidos. Con algunas caricias extras y contacto físico podemos ayudarla bastante y ella se siente más segura. Kira, en cambio, es un caso muy complicado. Con ella queremos probar algunos de estos métodos de los que os hemos hablado en este post con la esperanza que funcionen bien y que Kira pueda pasar este tiempo con menos angustias.

En definitiva, utilizar la cabeza e intentar ponernos en el lugar de ese animal es lo primordial para intentar ayudarle. Seguro que si lo intentamos él nos lo agradecerá todo los días.

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